El Grillo y la Luna

La bodega

El Grillo y la Luna nace de la ilusión de dos familias que tras varias generaciones vinculadas a la tierra, deciden convertir su sueño en realidad.

Con la Propiedad más pequeña del Somontano, un "terroir" extraordinario, y la colaboración de Michel Rolland, elaboran vinos complejos y con personalidad, vinos que transmiten la tierra de la que proceden.

Los viñedos

Somontano, cuyo nombre significa "a pie de monte", y cuya tradición vitivinícola se remonta al siglo II A.C., posee un clima perfecto para el cultivo de la vid. Gran variedad de suelos y alturas, y una gran diversidad de variedades.

Un gran viñedo, es aquel que mantiene un perfecto equilibrio entre el suelo, la planta y el microclima de la zona.
Las distintas combinaciones de estos tres elementos, son las que otorgan personalidad a la uva.

 

La vinificación

 

Manipular la uva lo menos posible, evitando el contacto con bombas o cualquier otro medio mecánico de arrastre. El transporte desde la caja de vendimia hasta el depósito, se realiza mediante mesas vibratorias de selección y cintas elevadoras.

Vinificar partidas de no más de 5.000 kilos es otra de sus señas de identidad. Esto permite mantener la tipicidad de los diferentes terroirs de la propiedad. 

El medio natural donde mejor puede elaborarse un vino, es la madera. Año a año, hacen una rigurosa selección mediante cata de las mejores tonelerías francesas. Mantener el vino desde la fermentación hasta su embotellado en las mejores condiciones posibles hace que este desarrolle todo su potencial.

2018  Casanova Selección